diumenge, 30 de juliol de 2017

Los Dothraki y la horda de los mongoles: inspiraciones y paralelismos

Los Dothraki y la horda de los mongoles: inspiraciones y paralelismos

"Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla”.

"Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti"

Gengis Kan


La horda y la Khaleesi
Partamos de un hecho: los Lannister son despreciables. Han armado la de Dios es Cristo con un incesto, para después cargarse a un rey borracho al que dominaban sin demasiado esfuerzo. Sí, los Lannister son los malos de la película, pero Benioff y Weiss, showrunners de Juego de Tronos, se están pasando de la raya (o del Muro, según prefieran). En Poniente nadie es un santo y la coalición que se husmea de todos (Stark, Targaryen, Tyrell, Martell y Arryn, Meñique mediante) contra Cersei es una simplificación que –si no hay giro en el guión- se carga el rollo multipolar que era la gracia última del mundo de GRRM. 

Así, a las puertas de una guerra –a grandes rasgos- de los Lannister contra todos, el bando de los leones aparece como la causa perdida. En un ejercicio de abstracción, un campesino del centro de Poniente preferiría en la situación actual seguir aguantando el sistema señorial áspero de los Lannister que tragar con una nueva guerra por culpa de una chiflada hija de un chiflado. Una niña que viene acompañada de miles de orangutanes a caballo y de tres dragones. 

Al lío, ¿qué opciones tiene Daenerys Targaryen de vencer a las tropas de Poniente? Muchas, claro. Muchas aún si su principal activo, los dragones, los cede a Jon Snow para luchar contra la amenaza zombie. Es una teoría que han barajado muchos fans,  que no es en absoluto descabellada. Además, vistos los apuros que vendrán contra los Caminantes Blancos ¿Quién no le dejaría a su sobrino unos simpáticos lagartitos que escupen fuego?

Si el Norte concentra todas sus fuerzas en contener a los Otros, Daenerys cuenta aún con aliados, de facto, como los Tyrell o los Martell. Tiene a Tyrion de su parte, lo que asegura el conocimiento del terreno, con la posterior gestión de los ejércitos. 

Numéricamente, por tanto, la Madre de los Dragones tiene todas las de ganar. Pero ¿si Euron Greyjoy, triunfaría la invasión? ¿Qué referencia nos deja la historia? 

Para nada la ventaja numérica significa algo bueno para los Targaryen. Traer un ejército dothraki a Poniente y mantenerlo es ya un milagro logístico. Como base tenemos referencias del coste diario que suponía mantener el contingente de caballería de Napoleón en Rusia: 6 kilos diarios de heno para cada montura. Extrapolando esto a Poniente, los 100.000 dothrakis precisarían de unas 600 toneladas diarias de heno. En el improbable caso que durante la travesía desde Essos hayan sido bien alimentados, en Poniente ¿cómo se va a proceder a alimentar tamaño ejército sin una logística bien preparada? Como vemos no somos los primeros en plantearnos esta cuestión... (ver enlace).

Otro factor que distorsiona el plan es la propia orografía. Una ojeada a un mapa físico de Poniente revela que los puertos más apropiados para desembarcar los ejércitos están en el este, ya que King’s Landing está ocupado por los Lannister. El pacto de Cersei con Euron no ha supuesto el cortocircuito de las comunicaciones por mar, pero las complica sobremanera. 

Muchas dudas plantea también la infantería pesada de los Inmaculados como tropas de asedio de la capital Lannister, Roca Casterly, rodeada de una zona montañosa. Tanto los dothraki como los Inmaculados se pueden desplegar con efectividad en la llanura, pero la historia es meridianamente clara sobre el desempeño de las unidades de caballería en la conquista de zonas altas. Los contingentes que ha traído Daenerys a Poniente no pueden hacer mucho si no actúan en el llano, y solo la zona del Dominio (de los Tyrell, aliados de Daenerys ahora) parece adecuada.

La inspiración de los dothraki, un pueblo del continente de Essos, surge de las tribus de la estepa asiática y en concreto de los jinetes mongoles y otras hordas de origen túrquico. El vocabulario presenta concomitancias claras (los jefes, khal, relacionado con los khan) y otras algo menos (khalassar se parece fonéticamente a los caravasares turcos). 

Nadie quiere a un dothraki en su jardín y bien se le aconseja a Daenerys que no los pasee mucho, pues son bárbaros y su presencia puede fomentar un alzamiento patriótico de los ponentinos cuando vean sus tierras dominadas por unos salvajes. Los dothrakis tienen varias connotaciones. Si recordamos a uno de los grandes filósofos de la historia (en el sentido de estudioso de la historia), el tunecino Ibn Jaldún, exponía el ciclo entre nómadas y sedentarios. Apuntaba el valor regenerador de los nómadas y la dicotomía histórica ciudad-desierto. 

En fin, Ibn Jaldún nos recordaba que la relajación de costumbres de las civilizaciones urbanas, la existencia de la corrupción en el estado, la degradación de las costumbres, tiene su contrapunto en las colectividades nómadas donde el espíritu grupal y la solidaridad aún es fuerte. Ésta es la fuerza que posee Daenerys: ante la doblez de la gente de Poniente, sus dothrakis solo obedecen a un poder único, pero su lealtad es probada. 

Ibn Jaldún (1332-1506)
Los dothraki de GRRM están lejos de ser una caballería tan efectiva como los mongoles de Genghis Khan, el pariente histórico de Khal Drogo. Los también llamados tártaros combinaban a la perfección la caballería pesada con la ligera y su principal as en la manga eran los jinetes arqueros. Por muy temibles que sean los dothraki, la implacable fuerza de choque de 100.000 tíos con las cimitarras arakh, su gran activo es la brutalidad numérica en el llano, pero no son un ejército versátil preparado para los distintos escenarios de Poniente, con un relieve mucho más abrupto que el desierto de Essos.

La invasión dothraki parece tener concomitancias claras con la invasión mongola de Europa y este es el meollo donde queríamos llegar. Dos ejércitos de jinetes del este contra unos contingentes de caballeros de una sociedad señorial. El relativismo que aplicamos en Juego de Tronos, sin buenos o malos definidos, tiene también el eco de la herencia del imperio de Genghis Khan: un torrente de devastación que en generaciones posteriores permitió una pax mongólica y la reapertura de líneas comerciales frenadas con el debilitamiento del califato abasí el siglo X. 

La historia ficción es un ejercicio apasionante y nos permite hacer conjeturas de qué hubiera pasado si los mongoles hubieran conquistado Europa entera. Conquistaron Rusia de hecho y dejaron una impronta hondísima. Una destrucción sin precedentes y dos siglos de dominación, una factura que explicaría en parte la tardía modernización, por un lado, pero otros destacan el legado y el influjo en la arquitectura y la potenciación de ciudades como Moscú, que creció a partir de entonces.

Las hordas de Mongolia
La entrada de los mongoles en Europa fue en 1240. Los ejércitos cristianos se enfrentaban por
primera vez a ellos sin ninguna referencia (como parece que lo harán los señoríos de Poniente con los dothraki). Los polacos y los húngaros hicieron frente en sendas batallas –Legnica y Mohi– a los tártaros de Batu, nieto de Genghis Khan. En apenas cuatro días, en dos puntos lejanos entre sí, los mongoles aplastaron a los europeos sin piedad. Según las crónicas, ni polacos ni magiares –pueblo con antepasados de la estepa, pero que había abandonado las tácticas asiáticas por el modo de guerra feudal– supieron frenar a los rápidos jinetes mongoles y su furia.

¿Qué frenó a los mongoles? Y, si esa es la concomitancia que tiene en mente GRRM ¿qué puede frenar a los dothraki? Pues aunque la explicación tradicional de porque no siguieron avanzando se ha atribuido a la muerte del gran khan Ogodei en Mongolia (¿peligra Daenerys?), y que los contingentes dieron media vuelta para acudir a disputar la sucesión, los científicos han encontrado otra más plausible. Y es la del tiempo. 

En efecto, el invierno de 1242 fue inusualmente frío (como el que pronto se vivirá en Poniente) y húmedo (ver enlace). Ocasionó una drástica disminución del pasto para los caballos e hizo impracticables las vías de comunicación. La propia brutalidad mongol despobló el campo y provocó una hambruna que de rebote dejó a los invasores sin disponibilidad de víveres. La pequeña edad de hielo de la Edad Media estudiada por Bryan Cogman. 

Sin duda, ésta es la principal causa. Lo de Ogodei es una suposición de un monje cristiano que estuvo en la corte mongola muchos años después (Batu Khan no fue más allá de Rusia, es decir, no viajó a Mongolia para luchar por la sucesión). Hay otros factores que se suman al de las severas condiciones climáticas, y es otro factor que emparenta a Europa con Poniente y la resistencia que pueden encontrar los dothraki.

Los húngaros pusieron en serios aprietos a los mongoles. Estos ganaron las batallas contra los europeos en las llanuras y estaban a finales de 1241 a una semana de tierras francesas. No obstante, habían sufrido muchas bajas en las luchas en Hungría y cuando metieron la nariz en Austria, su destacamento fue diezmado. En Croacia y los Balcanes, aunque arrasaban las aldeas, se topaban con una orografía áspera y fracasaban en los asedios a los castillos. Los balcánicos emboscaban a los jinetes tártaros y les causaban cuantiosas bajas.

Como Poniente, Europa estaba plagada de castillos y el clima y el terreno no eran para nada propicios. Las montañosas Bohemia y Moravia vieron a las fuerzas de los khanes pasar de largo. Es difícil saber qué hubiera pasado en luchas de los mongoles en Alemania o en las encastilladas Francia e Italia. El balance de la primera invasión mongola fue que las tácticas europeas eran ineficientes, pero según las fuentes, la caballería pesada feudal era quién más daño les hacía. Un nuevo ‘round’, muy interesante, se disputará en Poniente, y ardemos de ganas de ver a Jaime Lannister o Sandor Clegane contra los dothraki.

Cabe decir que las posteriores entradas de los tártaros en Europa acabaron mal. Los reinos se habían preparado y al final de siglo XIII pudieron vengarse de la salvaje invasión de 1240-41. A fin de cuentas, los europeos supieron contrarrestar los temibles jinetes.

El milagro de 1241 fue a costa de muchísima sangre. Primero los rusos y después los demás europeos del este plantaron batalla a los mongoles. Aunque fracasaron en las batallas abiertas, entorpecieron su avance. Sin su valentía y sacrificio, la historia de Europa bien podría haber sido otra. 


Siscu Vilaprinyó





2 comentaris:

  1. Ya estamos en el ecuador de la tempora 7 de #juegodetronos y seguro que hay algún detalle que te dejaste por el camino. Te ponemos al día antes de que veas el último capítulo! #WinterIsComing #GOT7x04

    http://www.cruzadito.com/capitulo-4-temporada-7-juego-de-tronos/

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  2. Muy interesante el artículo. Me ha recordado una ilustración medieval que vi hace tiempo (ahora no recuerdo ni la fuente, el origen o la época), que representaba precisamente a un par de guerreros mongoles. Y estaba claro que lo hacía en base a rumores y a la fama que debían ya acarrear, porqué se les retrataba completamente deshumanizados, como si fueran ogros, y encima caníbales, devorando los brazos y piernas de sus enemigos. Siempre he pensado también que los orcos de la obra de Tolkien les deben un poco a esta imagen, más o menos distorsionada, que en la Edad Media se hicieron de estos pueblos "bárbaros".

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